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icon-book2 Domingo Faustino Sarmiento (1811 - 1888)

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Primeros años

El 15 de febrero de 1811 nació en el Carrascal, uno de los barrios más pobres de la ciudad de San Juan, Domingo Faustino Sarmiento. Los primeros "maestros" de Domingo fueron su padre José Clemente Sarmiento y su tío José Eufrasio Quiroga Sarmiento, quienes le enseñaron a leer a los cuatro años. En 1816, ingresó a una de las llamadas "Escuelas de la Patria", fundadas por los gobiernos de la Revolución.

Cuando terminó la primaria, su madre, Doña Paula Albarracín, quiso que estudiara para sacerdote en Córdoba, pero Domingo se negó y tramitó una beca para estudiar en Buenos Aires. No la consiguió y tuvo que quedarse en San Juan donde fue testigo de las guerras civiles que asolaban la provincia. Marchó al exilio en San Francisco del Monte, San Luis, junto a su tío, José de Oro. Allí fundaron una escuela que será el primer contacto de Sarmiento con la educación. Poco después, regresó a San Juan y comenzó a trabajar en la tienda de su tía.

Su tiempo en Chile

En 1831, tras numerosas batallas por la invasión a San Juan de los montoneros de Facundo Quiroga, decidió exiliarse en Chile. Se empleó como maestro en una escuela de la localidad de Los Andes. Sus ideas innovadoras provocaron la preocupación del gobernador. Molesto, se mudó a Pocura y fundó su propia escuela. Allí se enamoró de una alumna con quien tendrá su primera hija, Ana Faustina. En 1836, pudo regresar a San Juan y fundar su primer periódico, El Zonda. Pero a los pocos años se vio obligado a regresar a Chile, debido a las presiones del gobierno sanjuanino. Allí comenzó a tener éxito como periodista y como consejero educativo de los sucesivos gobiernos, pudiendo iniciar una etapa más tranquila en su vida. Se casó con Benita, adoptó a su hijo Dominguito y publicó su obra más importante: Facundo, Civilización y Barbarie. Eligió el periodismo como trinchera para luchar contra Rosas. Fundó dos nuevos periódicos: La Tribuna y La Crónica, desde los que atacó duramente a Don Juan Manuel. Además, por encargo del gobierno chileno, tuvo oportunidad de viajar por el mundo y conocer sobre el sistema educativo, el nivel de la enseñanza y las comunicaciones de otros países.

Actividad Política

En 1862 el general Mitre asumió la presidencia y se propuso unificar al país. En estas circunstancias asumió Sarmiento la gobernación de San Juan. A poco de asumir dictó una Ley Orgánica de Educación Pública que imponía la enseñanza primaria obligatoria y creaba escuelas para los diferentes niveles de educación. En sólo dos años Sarmiento cambió la fisonomía de su provincia. Abrió caminos, ensanchó calles, construyó nuevos edificios públicos, hospitales, fomentó la agricultura y apoyó la fundación de empresas mineras.

A pedido del presidente Mitre, en 1864 viajó a los EE.UU. como ministro plenipotenciario de la Argentina. Frecuentó los círculos académicos norteamericanos y fue distinguido con los doctorados "Honoris Causa" de las Universidades de Michigan y Brown. Mientras Sarmiento seguía en los Estados Unidos, se aproximaban las elecciones y un grupo de políticos lo postuló para la candidatura presidencial. Los comicios se realizaron en abril de 1868 y el 16 de agosto, mientras estaba de viaje hacia Buenos Aires, el Congreso lo consagró presidente de los argentinos.

Durante su presidencia siguió impulsando la educación, fundando en todo el país unas 800 escuelas y los institutos militares: Liceo Naval y Colegio Militar. En 1869 se concretó el primer censo nacional. Los argentinos eran por entonces 1.836.490, de los cuales el 31% habitaba en la provincia de Buenos Aires y el 71% era analfabeto. La población era escasa, estaba mal educada y, como la riqueza, estaba mal distribuida. Sarmiento fomentó la llegada al país de inmigrantes ingleses y de la Europa del Norte y desalentó la de los de la Europa del Sur. Pensaba que la llegada de sajones fomentaría en el país el desarrollo industrial y la cultura.

Sarmiento pensaba que el gran problema de la Argentina era el atraso que él sintetizaba con la frase "civilización y barbarie". Como muchos pensadores de su época, entendía que la civilización se identificaba con la ciudad, con lo urbano, lo que estaba en contacto con lo europeo, o sea lo que para ellos era el progreso. La barbarie, por el contrario, era el campo, lo rural, el atraso, el indio y el gaucho. Este dilema, según él, sólo podía resolverse con el triunfo de la "civilización" sobre la "barbarie". El modelo de organización era la Constitución norteamericana y proponía fomentar la inmigración, la agricultura y la inversión de capitales extranjeros.

Al finalizar su mandato en 1874, Sarmiento se retiró de la presidencia, pero no de la política. En 1875 asumió el cargo de Director General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires y continuó ejerciendo el periodismo desde La Tribuna. Poco después fue electo senador por San Juan.

Importancia de la Educación

En la época en que Sarmiento fomentaba la educación popular, el índice de analfabetos en el país era altísimo. En el campo había muy pocas escuelas porque la mayoría de los estancieros no tenían ningún interés en que los peones y sus hijos dejaran de ser ignorantes. Pero Sarmiento trataba de hacerles entender que una educación dirigida según las ideas y los valores de los sectores dominantes, lejos de poner en peligro sus intereses, los reproducía y confirmaba. Según él lo expresaba: "… necesitamos hacer de toda la república una escuela."

De todas formas le costó muchísimo convencer a los poderosos de que les convenía la educación popular y recién en 1884, logró la sanción de su viejo proyecto de ley de educación gratuita, laica y obligatoria, que llevará el número 1420.

Su Obra

  • Mi defensa (1843)
  • Facundo o Civilización y Barbarie (1845)
  • Vida de Aldao (1845)
  • Método gradual de enseñar a leer el castellano (1845)
  • Viajes por África, Europa y América (1849)
  • Argirópolis (1850)
  • Recuerdos de provincia (1850)
  • Campaña del Ejército Grande (1852)
  • Las ciento y una (1853)
  • Comentario a la Constitución de la Confederación Argentina (1853)
  • Memoria sobre educación común (1856)
  • El Chacho (1865)
  • Las escuelas, bases de la prosperidad (1866)
  • Conflicto y armonías de las razas en América (1884)
  • Vida de Dominguito (1886)

Fragmentos extraídos del texto de Felipe Pigna, en “El Historiador”.
Disponible en línea: http://www.elhistoriador.com.ar/biografias/s/sarmiento.php